Christel Weinreich

 

Ich habe Euch nicht verlassen,
ich bin nur ein Stück vorausgegangen!"

 

"Si yo no los he abandonado!  .......Solo les he adelantado un poquito!!!"

 


Nos unimos  con sinceridad y silencio todos los compañeros sansanos  en un momento de  recuerdo.  Christel fue un hermoso eslabón de esta cadena de cariño, vivencias y nostalgias compartidas que ahora, de pronto, se nos acorta.....

 

 

Christel Weinreich  en una sala de clase de la USM

 

 


La Santa María  nos dejó marcados.  Christel , como dijo alguien, fue “El Sol de la Santa María”.

 

“Se fue el Sol”, al menos, para muchos de nosotros. Lo tenía todo y era sencilla como una niña lo puede ser.  A Christel  Weinreich y la USM las queremos recordar juntas. Un respeto profundo por ella, un último saludo, frente a los compañeros. ¡Sí, fue una alegría que hayas existido!

 

Un extracto de las sentidas palabras de Carlos J. y Raúl compartidas por correo con la mayoría de ex alumnos y amigos que forman parte de la generación de los años 60 y que nos comunicaba el triste y prematuro fallecimiento  de nuestra  querida amiga (Dic.  2008).

 

 

Christel  durante un paseo  campestre  en la quinta de Julie Zahr

 


A los que conocieron a Christel Weinreich y en mayor grado, los que pertenecieron  al círculo de amigos de esa época, nos costó aceptar la injusta  partida de uno de los mas sobresalientes personajes que adornaba  en ese entonces la familia estudiantil.

 

Christel perteneció a la Escuela de Técnicos Decoradores y formaba parte de uno de los cursos más emblemáticos de esa carrera.  Tan notable era la unidad de sus compañeras y compañeros que  hasta los días presentes, los une una estrecha e indisoluble amistad.  Se reúnen en forma periódica a pesar de las distancias y se constituyen  como un puntal firme y representativo de la generación universitaria de esa época. 

 

 

Elizabeth Keitel, Christel Weinreich y Mariana Thomsen durante las clases

(En esta foto preciosa, también nuestra compañera Ely, desaparecida prematuramente.....)

 


Viñamarina, de Colegio Alemán, rubia, alta, siempre vestida y arreglada con vistosos colores, no dejaba de llamar la atención  ni siquiera al mas amorfo representante de nuestra congregación universitaria. ¡ Despertaba admiración en todos los grados imaginables, dejando a su paso un reguero  de admiradores, algunos enamorados  anónimos,  además  de una estela de suspiros !

 

Fue apodada como “Cri Cri”. Nunca se supo con certeza si era una abreviatura de Christel o alusión a los dulces de Ambrosoli del mismo nombre. En todo caso  un dulce sobrenombre.

 

 

Christel y Eduardo Morales  durante una fiesta universitaria

 

 


Los que no tuvieron el privilegio de conocerla personalmente, para ser justo y poder describir a nuestro personaje, me remito a las expresiones emitidas por algunas de  sus amigas y amigos mas cercanos en os días posteriores a su triste fallecimiento.

 

Prácticamente en la mayor parte de las fotos vemos una Christel como todos la tenemos en nuestro corazón e imaginación, siempre alegre y tierna. Ella llegó a ser una especie de símbolo, una jovencita con la que la mayoría de los compañeros sansanos habrán soñado.

Para nosotros en esa época, era alguien muy especial, y a pesar de todo, permaneció siendo sencilla,  buena amiga y compañera. Algo que nunca podremos olvidar  era su inocente coquetería. Era algo tan natural.... de repente,   una de sus amigas mas cercanas le decía "Christel, ¡estás coqueteando contigo misma ¡"(cuando se miraba al pasar por un espejo) Y ella se moría de la risa!!  Era algo muy lindo en ella.

Christel junto a su amiga y comadre Margarita Mayol

 




Retrocediendo en el tiempo, la recordamos conversando y coqueteando entremedio de nuestro grupo, en la cafetería.  Siempre acompañada por un  grupo de  compañeras y compañeros, con la risa a flor de boca y  sonriente.
Cada vez que había  “Entrega de Proyectos” con nuestra "víctima", don Otto Klein, por alguna razón "muy importante", casi todo el curso estaba de acuerdo en,  simplemente, retrasar la entrega....!!!! Todos de acuerdo????? NO!! Por supuesto que Christel, tenía su tarea lista ya, con ese sentido de responsabilidad que la acompañó hasta sus últimos días.

  

 

 

 

 

 

 

 


Ya egresada de la Universidad,  emprendió rumbo por el camino tradicional. Se casó  y  emigró a España, donde vivió todos estos últimos años. Tuvo cuatro hijos, dos mujeres y dos hombres. Ella y su marido se dedicaron a la enseñanza de idiomas en la ciudad de San Sebastián. Visitaba Chile cada vez que podía y fue de allí cuando volvió con dolores en el cuerpo, que derivaron en la terrible enfermedad que se la llevó de nuestro lado. Su gran ilusión era volver a vivir en Chile.... 

 

En oportunidades, Christel viajó  a Chile  aprovechando la ocasión  para juntarse con las siete mujeres del curso de Decoradoras. No estuvo siempre todo el curso, pero sí las mujeres.  Por supuesto en los encuentros  no faltaban muchos de los compañeros que permanecen aferrados a este círculo de grandes amigos hasta los presentes días

 

La siguiente foto, fue tomada en el año 2007, único año donde coincidieron todas las mujeres del curso de Decoradoras que egresaron el año 1965, faltaron  solo dos compañeros, Eduardo y Sergio. Los “jovenes“ de la foto son algunos de los compañeros con quienes hicieron el recordado “viaje de estudios”.

 

 

 

 


No podemos terminar  esta pequeña reseña sin afirmar que todos los que pasamos por nuestra querida Universidad, quién mas, quién menos, formamos parte de su historia. No obstante hay quienes  se constituyeron como destacados exponentes de la vida universitaria y cuya memoria  es digna de destacar. Christel se ganó lejos un lugar en este pedestal tan especial, tanto en la Universidad como en nuestros recuerdos.

 

Este inesperado acontecimiento inundó los correos con sentidos pésames de muchos compañeros de esa generación.  Simbólicamente y representando a todos, quiero destacar una en especial  que pertenece a Enrique:

 

 

Que triste noticia, queridos amigos, porque se nos ha ido la “guaripola” de la legión de ángeles que inundaron de luz y color los grises muros de nuestro castillo sansano en los años sesenta.

 

¡ Me despido Valkiria:

no dejes de marchar con tu guaripola,

y tu apoteósica música de bronces, de Valkiria

enseñándonos el resto de camino que nos queda

desde donde te hayas postrado para siempre:

Cielo, Nirvana u Olimpo."

Me despido Valkiria:

Adiós querida Christel!!

 

 

Ya ha pasado otro año y un nuevo  cumpleaños de nuestra inolvidable amiga. Este 8 de diciembre  del 2010, la habríamos celebrado

¡¡No te olvidamos, Cri-Cri y nos sigues haciendo mucha falta!!